• Alejandro M.

No se trata de evolucionar, sino de liderar la nueva realidad




A estas alturas ya nadie duda que el inicio de esta década nos ha traído unos cambios de paradigmas que nos empujan, de forma definitiva, a una evolución hacia lo digital; esto es algo que, nos guste más o menos, va a hacer que cambien muchas de nuestras costumbres, nuestra forma de trabajar, de hacer la compra… Aunque no se trata sólo de subirse al carro de la digitalización, sino de implantar una transformación digital en toda regla. Estamos ante uno de los mayores retos al que nos enfrentamos como sociedad en lo que va de siglo XXI.


Se trata de aprovechar las nuevas oportunidades que nos ofrecen nuevas soluciones para desarrollar nuestro trabajo de una manera más fiable, con más información y en menos tiempo

Ante esto las empresas, como organizaciones vivas que son, no pueden permanecer estáticas y se deben adaptar a un nuevo contexto profesional donde los datos, la información, la toma de decisiones, la planificación, la ejecución, el seguimiento y el control se deben tratar con la máxima fiabilidad y rapidez. Esto nos llevará a una optimización del tiempo; y, por consiguiente, de costes.


En las empresas de servicios intensivos en mano de obra, la identificación, gestión y optimización de los costes de personal es clave para conseguir un mejor rendimiento y mayor rentabilidad de los servicios, pero… ¿cómo nos puede ayudar la disrupción digital con esto? A través del método analítico de la investigación operativa, nos va a simular posibles escenarios con proyección a futuro durante la vigencia del contrato, en los cuales se va a recoger la carga de trabajo de forma automática.


Este es uno de los nuevos paradigmas que nos ofrece la inteligencia artificial a través del análisis de datos, la personalización de nuestros productos y servicios, la flexibilidad y adaptabilidad con alto grado de fiabilidad, lo que provocará cambios profundos en nuestras organizaciones y que también afectará en la forma de elaborar nuestras ofertas comerciales.


Por todo esto, debemos aprovechar para replantearnos nuestro modo de hacer las cosas. No se trata de que lo que siempre se ha hecho de una manera y con unas herramientas concretas estuviera mal hecho, sino todo lo contrario; se trata de aprovechar las nuevas oportunidades que nos ofrecen nuevas soluciones para desarrollar nuestro trabajo de una manera más fiable, con más información y en menos tiempo. Esto va a suponer que podamos focalizar más en el análisis y mejorar la toma de decisiones, lo que también nos va a ayudar a crecer como profesionales.


En definitiva, no se trata de evolucionar de una forma pasiva hacia la transformación digital, sino de liderar el nuevo escenario que ya es una realidad.



28 visualizaciones0 comentarios